Encuentra el regalo ideal para San Valentín

Corazoncitos rojos, ramos de flores y regalitos por todas partes. Son las señales inequívocas para reconocer que es el día de San Valentín. Los presentes son la forma material de demostrar un sentimiento. Quizá un beso, un abrazo, una conversación o unas risas bastarían para transmitirlo, pero aún así decidimos lanzarnos a comprar.

La vorágine consumista que nos envuelve no nos permite pasar el día de los enamorados sin comprar algo para nuestra pareja. Como si gastar más supusiera amar más nos sumergimos en un centro comercial y no salimos hasta conseguir el regalo perfecto.

Aquí encontraréis algunas ideas para hacer un poco más felices a vuestras parejas. Podemos empezar con una escapada de enamorados de un día o dos. Primeras deliberaciones: a dónde. Qué tal si la noche de antes, para hacerlo más emocionante, durante la cena os hacéis propuestas de los lugares que os gustaría ver. Escribís papelitos y a modo de sorteo seleccionáis el destino.

Si no os apetece un viaje sorpresa, al contrario, sois de los que os gusta todo planificado debéis saber que han nacido en Sevilla los primeros hoteles para enamorados de España. Los hoteles Fernando III y Rey Alfonso X, de cuatro estrellas, han diseñado un paquete para los días 13 y 14, por un precio de 45 euros por persona. Cena, alojamiento y un concurso de “Cartas de Amor” para los clientes. La pareja ganadora recibirá una cena romántica en cualquiera de los dos hoteles.

Si no tenéis tiempo para viajar podéis optar por algún detallito como una colonia. Adolfo Domínguez parece que ha dado en el clavo con U. Su fragancia está arrasando entre los chicos y chicas más jóvenes. Aunque otros regalos, por ejemplo un reloj o un anillo, son para toda la vida…

Nosotras podemos emplear nuestras armas de mujer para sugerir sutilmente el regalo que nos gustaría recibir. Si eres muy coqueta puedes comentarle a tu chico que Guess ha lanzado un reloj especial para el día de los enamorados. En rojo, negro y rosa con un corazón en la esfera compuesto por cristales Swarovski.

Sea como sea, nunca está de más alegrarse el día de San Valentín con un dulce. Comprar un pastelito es algo de agradecer, un capricho al día es alegría.

Autor: Regina Cruz

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