Dietas

En el dormitorio, cada caricia posee un nombre... ¡y una técnica que debes dominar!

Tu dormitorio es el terreno ideal para las caricias más encendidas: dale fuego a tu cuerpo y al de tu pareja Tu dormitorio es el terreno ideal para las caricias más encendidas: dale fuego a tu cuerpo y al de tu pareja


En muchos casos los posibles afrodisíacos tienen mucho más que ver con el momento y situación adecuadas de la pareja y he aquí recordar algo que escuché en una ocasión en un programa de TV:

Un hombre entra en el dormitorio, donde está su , al llegar del trabajo.

Él- Hola mi amor, ¿qué estás haciendo...?

Ella- ¡¿ No ves que estoy poniéndome el pijama, qué piensas que estoy haciendo?!

Qué diferente hubiese sido todo si la situación se hubiese desarrollado así:

Él- Hola mi amor, ¿qué estás haciendo...?

Ella- Estoy empezando a hacerte el ....

Y bueno, son formas de ver las cosas, nada más... Así que te propongo: ¿Nos metemos en el dormitorio para empezar a hacer el amor...?, ¿A qué esperas? ¿Quieres conocer todos y cada uno de los tipos de existentes? Pues sigue leyendo...
- Deslizamiento: La mano (o las manos) se desliza suavemente por la superficie de la del amante o la amante, las caricias son largas, prolongadas y sin interrupciones del contacto. La mano puede quedar siempre plana, o adaptarse a la superficie que recorre. También se puede realizar con el dorso de la mano. Esta es una estupenda caricia para grandes superficies como la espalda o las piernas.

- Amasado:
La mano o las amasan el de la amante o el amante como un escultor modelando una figura. Se pueden esculpir las y el torso, moldear el pecho, dar forma a los hombros, las nalgas... como si se estuviera trabajando con arcilla. Conviene no olvidar ninguna parte del cuerpo y amasar lentamente, sin aplicar una fuerza excesiva.

- Con un solo dedo: En este tipo de caricia se roza el cuerpo de la amante o el amante con la yema de un solo dedo, y con él se viaja lentamente por toda su geografía. Se dibujan las curvas de la cintura, los surcos del pecho, las finas líneas de los párpados, la , las ondulaciones de los muslos. Este tipo de caricia es excitante para muchas personas cuando se realiza en áreas pequeñas y delicadas, como los párpados, la boca, las orejas, la nuca, la garganta...


- Escribir en la piel: Usando un solo dedo, como en la caricia anterior, se puede dibujar en la piel del amante o la amante, además de las líneas de su propio cuerpo, figuras geométricas como círculos concéntricos, curvas, estrellas y todo lo que inspire la imaginación. También se pueden escribir palabras y frases en la piel de la y dejarle adivinar lo que se ha escrito. Para jugadores expertos, esta caricia permitirá la comunicación silenciosa en situaciones donde no se quiera usar la palabra.

- La araña:
Con toques muy leves, muy suaves, de manera que la pareja sólo sienta el calor de los dedos y su roce apenas presentido, se desplaza la mano por el cuerpo del compañero o compañera como si se tratara de una araña, y las yemas de los dedos fuesen sus patas, que pasean arriba y abajo por los hombros, la espalda, la cabeza, la nuca, las nalgas. Resulta muy agradable para muchas personas, especialmente cuando los toques son realmente leves. Si hay muchas cosquillas, mejor utilizar una caricia con más presión.



- Mordiscos, pellizcos y palmadas:
Los mordiscos en la nuca, en el cuello, por la parte en que se une a los hombros, los pellizcos mas o menos suaves, y las palmadas (en las nalgas, en los muslos...) aumentan la excitación en algunas personas. Conviene tener cuidado con la intensidad de estas caricias, pues no son del agrado de todo el mundo, y menos si son realizadas con mucha fuerza.