Sorprender, divertir y seducir son ingredientes básicos para que una relación funcione, pero a veces las parejas "enferman" y todo eso deja de suceder como antes. Entonces hay que tomar la temperatura al problema, realizar un diagnóstico y administrar la fórmula de "primeros auxilios" adecuada.
El aguerrido Napoleón Bonaparte afirmaba que el
amor no era más que "una tontería hecha entre dos", pero más allá de esta visión superficial, el mundo de las emociones es un complejo laberinto y a veces, sin darnos cuenta, nos podemos perder en él. A veces se entra en una espiral donde cualquier pequeño problema crece y crece si no sabemos afrontarlo. ¡Que no cunda el pánico! Casi todas los enfermedades de
pareja poseen su tratamiento, y siempre es mejor prevenir que curar.