El Papa Benedicto XVI se mete con Bob Dylan y afirma que el rock es diabólico

A Ratzinger no le gusta el rock, y así lo demuestra en un nuevo libro el actual Sumo Pontífice, libro que se publicará la próxima semana bajo el título”Juan Pablo II, mi amado predecesor”. En este libro, Benedicto XVI revela, entre otras opiniones, que está y estará siempre en desacuerdo con la aparición de su predecesor en 1997 junto al autor de “La respuesta está en el viento”.El actual papa publica un libro la semana próxima sobre la figura de su antecesor. Hasta ahí, todo parece de lo más trivial… Si no fuera porque en él se cuentan las discrepancias que ambos tuvieron acerca de la figura de Bob Dylan, quien debía cantar en Bolonia en setiembre de 1997.

Para Ratzinger, más amigo de la música clásica y en concreto de la música litúrgica, Dylan es una persona non grata, un simple "profeta popular" que no termina de gustarle. Incluso ha afirmado que cree que el rock es una "expresión de las pasiones primarias" y que no conviene. Literalmente, el Papa considera que "el rock debe ser purificado de sus mensajes diabólicos", como escribió en 1996.

En el libro, como informaba hoy mismo el diario argentino"Clarín" y de cuyo artículo se han hecho eco rápidamente los medios, Benedicto XVI cuenta que él precisamente se opuso a que Dylan cantara ante 300.000 jóvenes en septiembre de 1997 con motivo de la clausura del Congreso Eucarístico Nacional en Bolonia.

Al respecto, Ratzinger dice lo siguiente en el libro: "Había razones para ser escépticos. Yo lo era y en un cierto sentido lo soy aún. Dudo de que fuera justo hacer intervenir a este género de profetas populares". (Continúa en la siguiente página)

Sin embargo, Juan Pablo segundo no le hizo demasiado caso a su asesor Ratzinger y Dylan pudo cantar esa noche tres canciones, entre otras su célebre "Blowing in the wind". Al terminar, Juan Pablo II, más consciente de la importancia de dotar a la Iglesia de un cierto halo de modernidad, cogió las manos de Dylan y ambos se saludaron afectuosamente. El pontífice, para terminad de dejar clara su simpatía por este músico que ha estado a punto de recibir el Nobel en varias ocasiones, parafraseó la letra de "Blowing in the wind" para delirio de los allí congregados.

El resultado fue una excelente sintonía entre el anterior pontífice, Juan pablo II y Dylan, que un par de meses más tarde escribió al Vaticano para solicitar que le mandaran la foto que les hicieron juntos a su domicilio. Seguramente ahora, con el nuevo Papa y sus ideas negativas respecto al rock, Dylan no tenga muchas ganas de pedirle nada a Benedicto XVI, aunque sea un simple ejemplar firmado…

Autor: Redaccion Ociomedia

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