El miedo es el peor virus, no te dejes contagiar: ’28 Semanas Después’

Los que sobrevivieron al virus vuelven a sus casas ¿Conseguirán su objetivo?

Para quienes no hayan visto la primera parte ’28 Días después’, simplemente hay que saber que en esta segunda entrega de virus con mala leche se replantea la situación inicial: si primero tuvimos una panorámica de cómo quedó la isla de Gran Bretaña después de la epidemia viral que dejó prácticamente a cero la población tras 28 días, ahora vemos cómo se inicia la vuelta a casa de algunos supervivientes 28 semanas después. Con un Londres devastado y controlado por el ejército de los Estados Unidos, unas 15.000 personas inician la repoblación de la capital británica. Las secuencias del Londres post-apocalíptico no son tan impactantes como en la primera entrega, pero sí lo es la sensación de miedo y angustia que flota en el ambiente debido al hecho de tener que convivir con un ejército en un espacio cerrado, porque el resto del país sigue en cuarentena.

Limitados a las zonas de seguridad, Tam y Andy vuelven a casa para reencontrar a su padre (Robert Carlyle), superviviente de la epidemia gracias a un comportamiento que podemos ver justo en los primeros minutos del metraje y que me niego a desvelar porque será una de las secuencias más crueles y terroríficas de toda la película. El resto os lo podéis imaginar: virus aparentemente controlado, virus súbitamente descontrolado, ejército de los Estados Unidos de América en estado puro, etc.

Los militares controlan el perímetro

Fresnadillo es continuista en la dirección, ofreciendo cantidad de tomas con cámara en mano, mareándonos en los ataques de los infectados y aderezando la imagen con música de manera acertadísima. Donde la película cojea es en el guión. Demasiadas concesiones a la galería, como por ejemplo dos adolescentes burlando no sólo a los infectados sino a los soldados; o la, digamos, permisividad del propio ejército con uno de los personajes femeninos mediado el film. El trabajo de los actores es correcto, no destaca ni por arriba ni por abajo; quizá la más convincente sea la soldado Scarlett Ross, que interpreta Rose Byrne.

Los infectados no dan tregua

Juan Carlos Fresnadillo, el director, ha sabido coger el testigo de Danny Boyle (y parte de sus aciertos) para construir una buena película con una historia, eso sí, sin demasiados alardes y con alguna que otra licencia en el guión. Pero el conjunto funciona e incluso supera en tensión a la primera parte de una saga que se confirma como trilogía. Porque el final de la película es de lo mejorcito…

Cartel de 28 Semanas Después

En definitiva, una continuación a la altura o por encima de ’28 Días después’, con más toques sangrientos pero sin caer en lo gore y lo gratuito.

Si quieres saber porque eligieron a Fresnadillo haz click aquí.

Aunque lo realmente interesante es ver la entrevista a uno de los infectados de la película: su maquillaje, sus trucos de actor para dar tanto realismo al personaje… mejor mira la entrevista porque las imagenes que verás valen más que mil palabras, haz click aquí.

Si quieres saber más sobre la película no te pierdas lo que dicen los expertos de cine en su blog Maxicine.

Autor: Dani Rodriguez

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *