‘El Destino’: No te traiciones a tí mismo

Hablamos con los protagonistas y el director de la película ‘El Destino’.

Un traficante de droga español (Tristán Ulloa) tiene que cerrar una transacción en la remota región de Jujuy, Argentina. Casi pierde la vida en ello. El azar hará que se tenga que esconder en una remota aldea disfrazado de sacerdote, donde los habitantes le tomarán por tal. Allí tendrá que tomar partido ante los inminentes cambios que acechan al pueblo y decidir si coge esa segunda oportunidad que le ha dado la vida. Este es el argumento de "El Destino", película un tanto lenta pero inmensamente bella por su fotografía, las actuaciones de los actores (tanto los protagonistas como los secundarios) y la mágica historia que cuenta.

La película, que ha sido seleccionada para participar en la 51 edición de la Seminci, está basada en la novela "El hombre que llegó a un pueblo" del consagrado escritor argentino Héctor Tizón. Este film nos traslada al Altiplano Andino para hablarnos de ambición, amor y del choque entre culturas. Dirigida por Miguel Pereira, actual Presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y ganador de un Oso de Plata en el Festival de Berlín por su película "La deuda interna" (nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera), "El Destino" está protagonizada por Tristán Ulloa ("Salvador", "Lucía y el sexo", "Km. 0", "Los Sin Nombre", "El lápiz del Carpintero") e interpretada por Carolina Román y Mimí Ardú. La película fue presentada en la pasada edición del Festival de Karlovy Vary, donde obtuvo la Mención Especial del Jurado.

Hemos estado en la presentación de esta magnífica película y hemos hablado con los protagonistas y con su director, Miguel Pereira. "Esta película tiene muchos significados, muchos simbolismos. Está rodada en un pueblo real, perdido entre las montañas donde la gente se dedica a hacer utensilios de arcilla de una ladera donde entierran a sus difuntos. Son gente sencilla y auténtica, sin maldad ninguna", nos comenta el director. También nos relata como los lugareños, que no saben qué es una televisión o la electricidad, participaron como extras en la película mezclados con actores semiprofesionales. "Todo el poblado es exactamente como se muestra: no tienen conciencia de lo que tienen: mucho oro, la iglesia con sus riquezas, elementos de patrimonio de la humanidad… No son tontos, simplemente le dan importancia a lo que verdaderamente la tiene", relata Miguel Pereira.

Carolina Román, una chica guapísima y que borda el papel de lugareña y madre "sin padre para su hija", nos desvela que "sólo Pereira podría rodar esta película en Jujuy, ya que la gente de allí es muy reservada y no deja entrar a extraños, pero que ellos sienten al director como parte de ellos, ya que ha rodado varios documentales en esos lugares". Carolina también nos habla de que se inspiró totalmente en un personaje real para su actuación. Dice que sin esta mujer no hubiera podido interpretar. En este punto al actriz abre el debate sobre el papel de la mujer: "Son ellas las que llevan el peso de la familia y levantan el pueblo. Son ellas las que hacen de soporte para que su sistema de vida no se derrumbe". Como en casi todas las sociedades, respondemos nosotras. "Estuve ensayando el acento de mi personaje para parecer creíble. incluso para mí, que soy argentina, no resultó facil". Carolina nos desvela un secreto: "Mi papel lo iba a interpretar Candela Peña, pero no se vió capacitada".

"Cuando estás allí, en medio de la nada, en un desierto de sal que no acaba, donde antes, hace millones de años había un mar… te cambia la percepción del mundo. Eso te condiciona mucho para creerte el personaje, no ha sido nada difícil meterme en su piel", nos cuenta Tristán Ulloa, quien después de rodar su primer cortometraje ahora está inmerso, junto con su hermano, en su primer largometraje. "Estoy muy contento con el rodaje de esta primera obra. Es la adaptación de un libro y pronto tendréis más noticias. Gira en torno a una familia en la que cada uno de los miembros guarda un profundo secreto. Trata sobre la comunicación o la falta de ella y sobre la confianza. Casi todo el reparto son niños, pero aunque normalmente se cansan pronto de actuar, hemos tenido mucha suerte con ellos", concluye Tristán.  "Pero hablando de esta película… hay escenas, todas las del poblado, que se rodaron a miles de metros de altitud. Eso te crea otra conciencia, respiras de otra manera,de hecho tienes problemas para respirar. A veces mi personaje se ahoga en la película y verdaderamente a mí me estaba faltando el air, y te crees esa nueva persona que has de ser. Por cierto, el mal de altura me provocó fuertes dolores de cabeza, como a todos, pero eso, al igual que en la película, todos lo solucionamos comiendo muchas hojas de coca (risas)".

En palabras del actor, "Es una película que te enseña que lo material no es lo que vale, te enseña a no traicionarte a ti mismo. Es un camino a la búsqueda de uno mismo y del amor, del cariño y del aprecio a las raíces y a lo auténtico".

Para finalizar esta charla con estas tres personas deliciosas, el director nos desvela que van a organizar un pase especial con una pantalla de cine situada en la montaña, en el poblado a miles de metros de altitud. "La que se va a organizar cuando esta gente se vea a sí misma en una gran pantalla… Ellos que nunca han visto ni la televisión…"

Autor: Jesus del Pozo

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