Relatos Eróticos

El Astro Amor... ¡Descubre la pareja que más te conviene!

Mujer sonriendo Los astros del amor
Imagen de Foam

Si eres ARIES

Con esa personalidad de fuego, directa y espontánea, que tanto fascina al género masculino , el hombre que estás buscando es sin duda un Libra.

Su personalidad diplomática y conciliadora te ayudará a descubrir en ti esa paciencia que desconocías y aprenderás a controlarte.
Un libra será capaz de desarmarte con una simple sonrisa y los pequeños detalles te enamorarán hasta las trancas, aunque eso sí, siempre habrá lugar para alguna bronca que otra, que seguro se solventará como tú sabes.

Si eres TAURO

Tu tranquilidad y esa calma que te invade solo se verá alterada por un hombre Escorpio, con el que vibrarás de y protagonizarás auténticos dramas. Con él, descubrirás otra dimensión de la vida en la que existe el riesgo y la aventura, así que no temas al cambio.
Eso sí, prepárate porque entre sábanas, Escorpio te llegar hasta la cima de la pasión.

Si eres GÉMINIS

Tú tan terremoto, independiente y ligera te volverás loca cuando te topes con un Sagitario. Con él, te darás cuenta de que hay que tomar una dirección en la vida. Aprenderás a comprender la esencia de las cosas, a viajar y a descubrir otros placeres como la lectura.
En la cama, el será de escándalo y experimentarás nuevas sensación que todavía no habías vivido.

Si eres CÁNCER

Tu ternura y sensibilidad reclaman la protección de un hombretón como Capricornio. Seguro, confiado y sólido. Te enamorará el que compartáis los mismos valores y la gran confianza que despierta en ti, aunque en lecciones de ternura ande escaso.
Mientras que él te protegerá que es lo que necesitas, tu le enseñarás lo que es el cariño y le mostrarás el camino para acceder a sus propias emociones.

Si eres LEO

Tú no te conformas con uno cualquiera. Quieres un hombre igual que tú, educado, que sepa estar a la altura de las circunstancias y está claro que el hombre que buscas es un Acuario.
Y es que el que te desconcierte por su actitud distante, que le de igual lo que digan, lo que piensen, a ti te fascina. Pues él te liberará de esa jaula en la que vives prisionera de tu y del qué dirán.