El 17% de las mujeres ocupadas se encuentran en una situación irregular

Rosa Mª Peris, directora general del Instituto de la Mujer, explicó el pasado 22 de marzo que el 17% de las mujeres con empleo están en situación irregular (sin afiliación a la Seguridad Social en el alta laboral). Esta conclusión se desprende del estudio “La presencia de las mujeres en el empleo irregular”, que se ha elaborado en el marco de las actividades del Observatorio para la Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres.

El informe ha realizado una estimación del número de mujeres que trabajan en condiciones de irregularidad en España. Además, ha querido comparar las características socioeconómicas de las trabajadoras en esta situación, sus perfiles más frecuentes y, analizar las causas y consecuencias que esta irregularidad provoca sobre su vida personal y laboral, con el objetivo de concretar determinadas demandas a las instituciones y a la sociedad para salir de esa situación.

El servicio doméstico, el empleo más irregular
Según el estudio, realizado a 522.700 mujeres en situación de irregularidad laboral, el servicio doméstico es la actividad donde más se produce esta circunstancia (30% del empleo irregular), seguido de trabajos como servicios a empresas (16% del total), la hostelería (14%), el pequeño comercio (13%) y la educación (9%).

Cabe añadir que el 19% de las empleadas del hogar con empleo irregular son trabajadoras extranjeras. Así pues, la mayoría de las mujeres que se dedican al servicio doméstico tienen menos de 25 años (20-30%), de modo que se introducen en el mercado laboral a edades más tempranas que sus homólogas en situación regular.

Situación socioeconómica
En lo que a nivel escolar se refiere, los estudios secundarios concentran a más del 50% de las trabajadoras en situación laboral irregular, mientras que el 46% de las empleadas del hogar sólo han cursado educación primaria o no tienen estudios.

Además, este colectivo percibe una retribución media inferior a la de las trabajadoras regularizadas. De este modo, el 50% de las empleadas irregulares cobra menos de 300 euros al mes. Sin embargo, cabe apuntar que este salario se debe, entre otras cosas, a la menor jornada laboral de estas trabajadoras. Esto significa que para la mayoría de ellas, el trabajo es un complemento a la renta familiar o, en algunos casos, un medio para conseguir cierta independencia económica.

Perfiles más frecuentes
El estudio ha llegado a identificar cinco perfiles de trabajadoras en situación irregular: “las mujeres de mayor edad”, “las mujeres con personas dependientes a su cargo”, “las mujeres de nacionalidad extranjera” (todas ellas trabajan para completar la renta familiar). Además se ha detectado dos perfiles que cada vez se dan más: “las mujeres jóvenes en el hogar” (trabajan para obtener ingresos con los que cubrir sus gastos) y  “las mujeres jóvenes independientes” (ven el empleo irregular como un medio hacia la regularidad laboral), que revelan nuevas facetas de la irregularidad laboral femenina.

Ante esta coyuntura, el estudio pretende incentivar a que se atiendan las demandas de estas trabajadoras que son, principalmente, obtener sueldos que permitan vivir, gozar de flexibilidad de horarios, de fomento de la contratación estable y de modos flexibles de contratación.

Autor: Marta Querol

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