¡Disfruta de tu propio huerto en casa!

Una pequeña terraza o balcón soleado es suficiente para poder construirlo.

Cultivar tu propio huerto es una actividad que los expertos califican de educativa y terapéutica. Los más pequeños de la casa adquirirán un sentido de la responsabilidad y sensibilidad del medio ambiente. También es un tarea apta para los mayores que les ayudará a ocupar el tiempo libre y sentirse útiles. Además, se trata de una actividad relajante, uno de los mejores métodos para combatir el estrés del día a día.

Para comenzar con nuestro huerto urbano necesitamos los siguientes utensilios y productos:
– Macetas o maceteros hondos y de grandes dimensiones.
– Tierra fértil con una importante proporción de compost.
– Si eres olvidadizo, un sistema de riego de goteo.
– Semilleros y semillas: Bastarán algunos vasos vacíos de yogur o de cualquier postre y las semillas de las plantas que queremos plantar.

Es importante no amontonar demasiada tierra sobre la raíz de la planta ni abusar del fertilizante. Cada planta tiene su propio manual de cultivo. A continuación te damos algunos consejos para los productos más comunes en los huertos urbanos.

– El perejil, un clásico de los cultivos caseros. Se cultiva por semillas, en un tiesto o maceta preferentemente situado cerca de una ventana y en un lugar cálido. Para lograr una mata compacta y tierna no se deben dejar nacer las flores; hay que arrancarlas cuando comienzan a aparecer. La recolección de las hojas del perejil se debe hacer con las manos, nunca con tijeras.
Albahaca. Es importante contar con una tierra que drene bien. Se planta la semilla a medio centímetro de profundidad, dejando tres centímetros entre semilla y semilla. Precisa de riego frecuente y fertilizante. Comenzarán a crecer a los 10 días después de ser plantadas.
– El tomate como el pimiento, la cebolla, el apio y la berenjena necesitan criarse primero en cajones de madera. Se coloca en ellos tierra gorda, bien refinada y se ubican sobre ladrillos en un lugar abrigado y con luz. De esta manera podremos ir cuidando las plantas a medida que crecen, aunque les falte agua y protegiéndolas del frío y del calor excesivo. Cuando las plantas tengan 3 ó 4 hojas o el tallo alcance el grosor de un lápiz, estarán listas para ser transplantadas al lugar definitivo de cultivo. En general se cubre con tierra a nivel del cuello de las plantas. En el caso del tomate, también puede enterrarse parte del tallo, ya que con el tiempo éste echa raíces.

¿A qué esperas a montar propio huerto en casa? Da color a tu balcón con unas plantas que te alegrarán la vista y el paladar.

Autor: Mireia Egea

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