Disfruta el doble a base de chocolate

Con motivo de la presentación del libro “El poder curativo del chocolate” de John Ashton y Suzy Ashton, Francisco Gil, director del Museu de la Xocolata de Barcelona y Josep Balcells, maestro pastelero, hacen un recorrido por la historia y usos del chocolate.

La palabra bombón la inventaron los franceses a principio de siglo, cuando crearon pequeñas porciones de praliné de un solo bocado doblemente bueno, que en francés es bon bon. Pero no fueron ellos los primeros que probaron el cacao en Europa, sino los catalanes.

El cacao proviene de la América Pre Colombina. No fue hasta que Hernán Cortés pisó las Américas que el cacao llegó a Europa, y nada más y nada menos que a través del puerto de Barcelona. De aquí viene que los catalanes tengan fama de maestros chocolateros.

Durante la Revolución Industrial la fabricación y consumo de chocolate en Europa se disparó. Cuanto más desarrollado políticamente está un país más chocolate consume. El consumo de chocolate también tiene que ver con el clima, ya que debido a sus altos aportes energéticos se consume más cantidad en países fríos.

En la actualidad los usos del chocolate se han ampliado tanto que ya llegan hasta la vertiente terapéutica. En cuestiones de salud, el chocolate es un antioxidante muy potente que previene el envejecimiento. Además, es muy bueno para las personas fumadoras ya que contiene propiedades que impiden el taponamiento de las arterias provocado por la nicotina.

En cuestiones de belleza, de todos es ya conocida la chocolaterapia, masajes a base de aceite de manteca de cacao y otros derivados. Además también existen ceras depilatorias a base de chocolate, que han sido presentadas recientemente en el Museu de la Xocolata.

Con esta larga trayectoria histórica y su popularización, no es de extrañar que se hayan creado mitos alrededor de los efectos de la bebida de los dioses. Pese a ello, hay que desmantelar, por ejemplo, que el chocolate tenga propiedades afrodisíacas, que sea antidepresivo, engorde, provoque acné y caries.

Para los choco-adictos será de interés saber que el mejor chocolate del mundo es el Valrona. Sólo se vende en pastelerías y es con el que trabajan los artesanos más prestigiosos. Que sea un buen chocolate quiere decir que no tiene grasas vegetales. Además, como pasa con el vino, puede comprarse chocolate con denominación de origen y cosecha.

A lo largo de la historia, muchos artistas y poetas han elogiado este preciado manjar, des de Miquel Martí i Pol, con su poema “Pa amb xocolata”, hasta Toulouse Lautrec, con sus carteles. Y es que el gusto por la exquisitez, es universal.

Autor: Anna Bonet

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *