Davidelfín: elegancia rompedora y de ultratumba

 Su colección para Cibeles 2007 se basa en tejidos de buena calidad magistralemente combinados. Colores sobrios y elegantes con un toque de dramatismo fílmico.

"La moda se ha relacionado con el arte de una manera superficial, como cuando Yves Saint Laurent utilizó los cuadros de Mondrian o Versace los de Warhol, pero con la moda también puedes transmitir cosas. A la moda no le sobra nada. No necesita del arte para dignificarse. Lo que me interesa es cómo la moda puede transformar a una persona y cómo una persona puede transformar una prenda". Éstas son palabras de David Delfín, una de las figuras más destacadas de la moda en nuestro país hoy en día.

Un modelo de la colección Otoño Invierno 2007

 Cuando comenzó, pocos podían hacerse la idea de que iba a desfilar en Cibeles. Pues aquí lo tenemos.

Sus diseños, sobrios, con un toque de tetricismo, como si su ropa nos llevase a la casa de la familia Monster, a una peli de Tim Burton o directamente a la Transilvania de un libro de vampiros del S.XXI, nos obliga aquitarnos el sombrero de copa. Sus propuestas: grises, blancos y negros magistralmente combinados. Diríase que Davidelfín aplica la idea dramática a la elegancia. Pensamos en una Cocó Chanel de ultratumba.

La propuesta de esta colección se sintetiza en la idea de mudanza, cambio (no de lugar, sino de pensamiento). Según el propio diseñador, lo que su colección inspira es cuidado, protección, amor. Se trata de una bella metáfora hecha de materiales cálidos y de buena calidad. Nos vemos transportados a un collage inglés de sueño, no de ensueño. Como si la surrealidad y el toque mágico se concretara en las telas y el diseño. Se trata de un universo paralelo: el universo Davidelfín.

El artista ve el cuerpo, en esta colección, como un objeto de valor, un tesoro que se encarga de envolver en mantas… textiles que evocan calidez. Lo importante es lo que somos nosotros: materiales exquisitos: porcelana, espejo veneciano. Es nuestro interior: frágil y lujoso… como si de una figura de cristal se tratara. Los ropajes representan el exterior: nos protegen, son brutos y pobres.

Ésta es la colección de Davidelfín Otoño-Invierno 2007/2008, que podríamos llevar a cualquier fiesta (ya que el objeto de lujo y etiqueta ya somos nosotros) pero que es eminentemente urbana y jóven. Este diseñador no ha hecho más que empezar. Toda clase de suertes.

Autor: Jesus del Pozo

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