Cupido en la Pasarela Cibeles

Corazones y mujeres de aire romántico es con lo que nos hemos encontrado en la inauguración de la semana de la moda en Madrid.  Entre otros diseñadores, han desfilado las prendas de la conocida Agatha Ruíz de la Prada, las cálidas prendas de Ángel Schlesser y  las del cordobés Elio Berhanyer.

Coincidiendo con San Valentín una ráfaga de colores y corazones han sorprendido en la pasarela de Madrid. Como ya es habitual en Agatha, los colores son siempre lo más llamativo, incluso el blanco cobra vida. En cuanto a tejidos, ha empleado el algodón en punto, jersey, popelín, terciopelo, granitos y panas lisas. Pero entre todo, cabe destacar la importancia de los complementos para la mujer de Agatha. Una nueva colección de joyas que llama la atención por las grandes piezas de plata en liso y las piedras semipreciosas. También tienen protagonismo los estampados bolsos de ante de colores decorados con cintas y las llamativas medias y calcetines, que parecen prolongaciones de las propias prendas.

El punto romántico en el desfile lo ha puesto Ángel Schlesser. Sin salirse de los cánones que busca la mujer urbana, las piezas se adentran en un juego de cortes y proporciones que nos invitan a una silueta nueva y sofisticada. Las faldas regresan a la línea A, o si se pegan al cuerpo, lo hacen insinuando un ligero efecto globo. Siempre descansan en la rodilla. Arriba, cuerpos con frunces y volantes, punto muy liviano, camisas con pecheras y mangas farol, corsario o kimono, pero también camiseras de inspiración clásica. Las cinturas se ciñen en su sitio y a veces se fruncen para formar vuelo. Menos pantalones, pero muy importantes: masculinos, pinzados, anchos.

Los colores no son rotundos, pero también tienen mucha fuerza: azules azafata y petróleo, verde esmeralda y botella, champán, berenjena, marrón topo, rosa antiguo y negro. Los estampados recogen motivos naïf y de los 50. Los tejidos tradicionales y nobles se alían con los técnicos, y las texturas pesadas, con las ligeras. Crêpes gruesos, paños suaves, sedas arrugadas, tafetanes técnicos, tweeds clásicos y metalizados, satenes y muselinas para rematar el look ideal de una mujer enamorada.

Valiéndose, sobretodo, del rojo pasión y del negro Elio Berhanyer ha confeccionado su colección para el próximo otoño-invierno. Una mujer sensual y barroca es la que se enfunda en sus prendas, hechas en gasas, brocados, lanas frías, crepe de seda natural, encajes y tweed de lana. Una colección muy sofisticada que llama la atención por los cuellos altos en exageración.

Autor: Regina Cruz

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *