Cuando el pasado te persigue

Georges (Daniel Auteuil), un periodista francés, recibe vídeos que contienen grabaciones de su casa y su familia. Pronto empiezan a llegar también inquietantes dibujos anónimos, difíciles de interpretar y el protagonista siente que tanto él como su mujer Anne (Juliette Binoche) y su hijo Pierrot están amenazados. Georges piensa que el autor de los envíos quizá sea alguien que le conoce desde hace mucho tiempo y a quién casi había olvidado del todo.

En Caché (Escondido), el director Michael Haneke sabe mantener la atención sobre la película de principio a fin. La historia cautiva tanto por la curiosidad que despierta el hecho de querer descubrir quién es el autor de los videos y dibujos que recibe el protagonista, como por las actitudes y consecuencias que provocan los acontecimientos en los personajes implicados en la trama.

Uno de los temas más importantes de la película es la mala conciencia y la actitud que se tiene frente a ese sentimiento. Poco a poco el protagonista empieza a creer que quizá el motivo de las amenazas tenga algo que ver con una actuación injusta que tuvo durante su infancia. Pero aunque el tema  principal sean los actos pasados que nos pueden perseguir toda la vida, lo es más la forma, seguramente equivocada, que tiene Georges de enfrentarse a las consecuencias de sus actos pasados.

También es interesante ver los efectos que se pueden dar en las relaciones familiares al vivir una situación de amenaza como la que se describe en la película. Falta de confianza, discusiones, sospechas… todo esto aumenta la tensión y puede desembocar en más problemas: Georges no hace partícipe a su mujer de sus sentimientos y esto hace que Anne se sienta mal; incluso el hijo de ambos, Pierrot, al que intentan ocultar sus problemas, empezará a desconfiar de sus padres.

Además de la historia en si misma y de las interpretaciones de los actores, uno de los puntos fuertes de la película es el montaje. Una combinación muy interesante de diferentes tipos de planos que al principio confunde y sorprende por igual, pero luego ayuda, en cierta forma,  a distinguir si se está viendo uno de los vídeos que recibe el protagonista, uno de sus sueños o secuencias de la historia en si misma.

Quizá a algún espectador le pueda molestar el hecho de que esta no sea una película en la que se explique todo detalladamente, sino que quedan interrogantes sin resolver, pero la historia tiene la fuerza y el interés suficiente para que no sea imprescindible que se de solución a todo. En este caso, las cuestiones que se plantean, y que hacen pensar, pueden ser más interesantes que cualquier posible solución que se sugiera.

Este inquietante thriller francés fue la película triunfadora de la última edición de los premios de la Academia de Cine Europeo al conseguir 5 galardones: Mejor Película, Mejor Director (Michael Haneke), Mejor Actor (Daniel Auteuil), Mejor Actriz (Juliette Binoche) y el Premio de la Crítica. Su éxito parece haber llamado la atención en Hollywood, puesto que, según publicó la revista Variety, una productora estadounidense, Plum Pictures, ha comprado los derechos para rodar una versión en inglés del film. Si se realiza, podremos comprobar si ese remake supera, o por lo menos iguala, a la obra de Haneke.

Autor: Veronica Lamas

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