“Contra la pared”: matrimonios de inconveniencia

Resulta cuanto menos curioso que una película inicialmente concebida como una comedia evolucione en la rabiosa y desconsolada historia de amor que cuenta Contra la pared, del alemán Fatih Akin, flamante vencedora de la pasada Berlinale.

Explica el director que el film nace de una experiencia propia: a él mismo una amiga turca le propuso, cuando aún estudiaba, un matrimonio de conveniencia. Para más o menos lo mismo que quiere Sibel, la protagonista del film, prisionera de la ultraconservadora tradición turca: “salir, bailar y follar”. El ofrecimiento le sirvió a Akin, pese a rechazarlo, para hilvanar esta dura historia de amor y sacrificio.

Tras un frustrado intento de suicidio, Cahit conoce a Sibel, una joven turca que le pide que se case con él para huir de su familia. La muchacha acaba convenciéndole y empiezan a vivir juntos; Cahit ve como Sibel va saliendo y acostándose con gente mientras se va enamorando de ella. Cuando ambos se dan cuenta de lo que está pasando, ya es demasiado tarde… ese es el punto de partida de la película.

Nos hallamos ante una película que da mucho protagonismo visual a la idea de la muerte –véase el efectivísimo plano cenital del accidente de coche o la catarsis marchosa de Cahit con los brazos chorreando sangre-. El rodaje, que se llevó a cabo cronológicamente, estuvo impregnado de mucha marihuana, existencialismo y filosofía, según palabras del director. Cabe destacar las meritorias actuaciones de los actores, sobretodo la de Sibel Kekilli, protagonista femenina, no profesional y elegida de entre 350 mujeres.

Otro protagonista es la música del film: Fatih Akin es un gran escuchador de música y explica que muchas veces una canción puede inspirarle una escena de una película, y sugerirle unas imágenes concretas. Para Contra la pared quiso identificar a cada uno de los protagonistas con una música concreta: Sibel escucha y baila un hip hop turco definido como arabesque por el director, y a Cahit le va el rollo gótico ochentero: Depeche Mode, Sisters of Mercy…

Esto no es cine social. Es cierto que se retrata la situación de muchas mujeres turcas residentes en Alemania, pero poco encontraremos aquí del obrerismo cinematográfico de Ken Loach, por dar un ejemplo; Contra la pared se acerca más a las tragicomedias de R.W. Fassbinder (el mismo director lo reconoce como influencia) o, en los compases más dramáticos, al descarnado pesimismo antropológico del francés Gaspar Noé. Fatih Akin también confiesa haberse empapado mucho del cine neorrealista turco, que invita a descubrir, y atribuye a la fuerte personalidad autodestructiva del actor protagonista, Birol Ünel, parte de la culpa del tono decadente que destila el film.

Contra la pared es el cuarto largometraje de Fatih Akin, quien ya trabajó con el actor Birol Ünel en su anterior filme, Solino. Llega a nuestras pantallas el 26 de noviembre.

Autor: Toni Junyent

Comparte esta noticia en

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *