Consigue superar la cuesta de enero

Tras los alegres días de turrones y regalos por los que transcurre la Navidad —no para todos, desgraciadamente— nos deshacemos de los viejos calendarios para inaugurar los nuevos.

Empieza un nuevo año y, con él, ese periodo de pesimismo existencial que llamamos la ‘cuesta de enero’. Toca volver a estudiar y/o trabajar; toca, aunque muchas solemos postergar esa tarea, esconder el árbol de navidad y el pesebre y volver a la rutina. Pero no conviene dramatizar: esto de los años es un proceso cíclico, la Navidad siempre termina por volver. Y en el horizonte podemos otear ya una Semana Santa que esta vez cae bastante temprano, a mediados de marzo. Además, nunca se sabe lo que nos depara el año nuevo. Como cantaba el bueno de Serrat: “Hoy puede ser un gran día, y mañana también”.

Para hacer una buena planificación económica del mes, hay que tener en cuenta que es en enero cuando suelen subir los precios del teléfono, la electricidad, los transportes, etc. Es un buen momento para eliminar gastos innecesarios, como algún servicio de televisión digital o por cable que no amorticemos (a no ser que lo hayamos comprado esta misma navidad, claro), actividades extraescolares o clases particulares de los hijos que se demuestren poco enriquecedoras, esa cuota de gimnasio al que apenas vamos… Tampoco hay que dejar que la tentación consumista que representan las rebajas de enero nos enloquezca; no compres más de lo que puedas permitirte.

En el plano de lo emocional, date cuenta de que regresar de un periodo tan marcado por las fiestas y las reuniones de personas a las que hacía tiempo que no veías requiere un tiempo para readaptarse. Sé optimista y no desesperes. Un buen consejo es no dejar de hacer todo lo que nos ha venido con la Navidad. Síguete viendo con esa persona cuya compañía has recuperado, cambia la decoración de la casa, organiza alguna cena o fiesta de vez en cuando, etc. Y si crees que hay algo que ya ha durado demasiado en tu vida: una pareja, un trabajo, cierta actividad… ¡cámbialo!

Parece, por otra parte, que el llamado efecto Zapatero se está haciendo notar también en el nivel de vida de las familias españolas. El gasto en consumo en los hogares crece un 3,9% respecto al mismo trimestre del año anterior; en lo que respecta al ahorro, crece un 3,4 el porcentaje de hogares que pueden dedicar parte de su dinero a este concepto, logrando el porcentaje más alto desde 2001. Y hay un 44,9% de hogares que afirman encontrarse en un momento bastante propicio para realizar compras importantes.

En la espinosa pregunta sobre si cuesta o no superar económicamente el mes, se imponen las lógicas medias tintas, tanto en un extremo como en el otro. Un 45% declara llegar a fin de mes con algún grado de facilidad, y un 55% con algún grado de dificultad. Si miramos los números, el gasto crece a buen ritmo, así que tan mal no debemos andar… o, dicho de otra manera, vamos mejorando. Además, enero puede traer también cosas como una bella y espontánea nevada o ¡las rebajas! Y con lo que nos gusta comprar para estar guapas, emocionarnos minuto a minuto con nuevos descubrimientos en los pasillos de las tiendas de ropa, ¿acaso vamos a dejarlas escapar?

Autor: Toni Junyent

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