Supera con éxito la primera cita
Uno de los grandes dilemas en la primera cita es elegir el sitio. Recomendamos que te abstengas a ir al cine. Mala opción meterse en una sala oscura con un desconocido. Podría malinterpretar ir al cine como momento para enrollarse. Porque desengañémonos, un hombre nunca va ir al cine a ver película romántica sino es que espera algo.
La mejor opción es un lugar neutro como un bar. Abstente a tomar alcohol y si lo tomas, bebe con precaución. No da una buena impresión que te emborraches en la primera cita.
Una vez encontrado el lugar perfecto para quedar, toca pensar de qué hablar. Queda totalmente prohibido hablar de experiencias amorosas. Recuerda que la primera cita no es una entrevista de trabajo. Por lo tanto, no le avasalles a preguntas del estilo "¿dónde naciste?", "¿a qué colegio fuiste?"... Busca qué hobby tenéis en común y ya verás como surge una conversación más natural y amena.
Para la primera cita es importante que ésta no dure más de dos horas. Cúbrete las espaldas con una coartada para salir corriendo en caso de que la cita sea una ruina. Por ejemplo si quedáis por la tarde dile que luego tienes una cena. Así te aseguras que la primera cita no se alarga. Agradecerás haber establecido esto antes de que empiece a aburrirte con anécdotas que te provocan somnolencia. Si las cosas van bien, siempre podrás planear una segunda cita. Y si no, no te preocupes, recuerda que hay más peces en el mar.