Conoce los 3 looks de oriente

El mundo occidental y el oriental convergen esta temporada tras el éxito de Memorias de una Geisha, un film basado en la novela de Arthur Goleen. Nosotras te presentamos los 3 looks de oriente según Noriko Watanabe, directora de maquillaje de la película.

Sólo las mujeres más bellas e inteligentes eran escogidas como Geishas. El rol que adoptaban era un compromiso de por vida y durante mucho tiempo fue considerada una de las profesiones más admiradas a las que una mujer podía aspirar.

El maquillaje es uno de los pilares fundamentales para la estética de una geisha. La piel blanca, los labios rojizos y la mirada profunda son los elementos que ayudan a dotar de perfecta armonía al rostro.

Según Noriko Watanabe, los 3 looks que consiguió recrear en la película, gracias a Max Factor, son el tradicional, el inocente y el natural. Cada uno caracteriza de una manera distinta al personaje, sin desvirtuar la belleza legendaria de las geishas pero adaptándose a la cosmética del siglo XXI.

El look tradicional de una Geisha es dramático, fuerte y sexy. Se trata de un look muy familiar para todos: ojos intensos y labios vibrantes realzados por una piel impecable. Debemos aplicar sombras de ojos ahumadas, desde el interior del ojo hacia el exterior, los labios de color rojo intenso y la piel muy pálida.

El look inocente se consigue mediante el empleo de la gama cromática rosa cereza. Es el look de una aprendiz, conocida como “Maikos”. Se trata de dar la apariencia de una muñeca de porcelana. La idea para crear este maquillaje es reflejar el brillo de una mujer enamorada. Un poco de colorete en las mejillas dará unas notas de rubor al rostro.

El look natural es el ideal para el día a día. Las sombras deben ser en tonos claros y hay que dotar de luminosidad la mirada. Destaca una belleza natural, sutil y muy femenina. El maquillaje ha de ser suave y los ojos deben llevarse todo el protagonismo del rostro, con unas pestañas bien definidas.

Los trucos de belleza de las geishas han sido muy bien custodiados generación tras generación. Como los baños de leche de burra que tomaba Cleopatra, tarde o temprano los secretos se desvelan. Aprovecha tantos siglos de sabiduría para recrear el look que mejor se amolde a la situación, seguro que dejarás huella.

Autor: Anna Bonet

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