Claves para que la convivencia funcione

Conseguir una pareja es complicado, mantener esa pareja es aún más costoso, pero convivir con tu pareja es lo más difícil. La convivencia es uno de los puntos clave en cualquier relación y en muchas ocasiones es el detonante de una ruptura. Saber convivir es muy importante para que una pareja funcione y se mantenga junta.

Mientras cada miembro de la pareja vive en su propia casa la relación funciona perfectamente, pero es en el momento de comenzar a convivir juntos cuando surgen los primeros problemas y enfrentamientos.

Encontrar el piso adecuado, decorarlo y ponerlo a vuestro gusto, la hipoteca o el alquiler, las tareas de la casa, etc. son tantos cambios repentinos que muchas parejas se rompen durante los primeros meses de convivencia porque son incapaces de vivir juntos y soportarse mutuamente. Lo más importante para que la convivencia funcione es la comprensión y la tolerancia, siempre con unos límites por supuesto.

Hoy en día muchas parejas discuten constantemente por el tema de las tareas del hogar y todo resultaría mucho más fácil si en vez de echarse las cosas en cara unos a otros se sentasen en la mesa para hablarlo y llegar a un acuerdo. La mayoría de mujeres trabajan igual que los hombres fuera de casa y es por eso que todas las tareas que conlleva mantener una casa deben estar compartidas entre los dos. Esa frase de yo ayudo a mi mujer debería desaparecer de la mente de muchos hombres porque la casa es de los dos y nadie ayuda a nadie, simplemente las cosas se hacen a medias porque los dos vivimos bajo este techo.

Otro de los puntos clave en la convivencia de cualquier pareja es la libertad individual de cada uno. Quererse y vivir juntos no significa poseer ni controlar a una persona. Las parejas que más tiempo duran y las que mejor se llevan son aquellas que han aprendido a dejar un espacio libre entre ambos. Hay que tener libertad en la pareja, tanto de expresión como de acción, siempre respetándose el uno al otro.

Lo ideal es llegar a un equilibrio entre ambos y mantenerse siempre en esa balanza que se inclina hacia un lado y el otro pero que nunca cede hacia uno en su totalidad. Lo importante es dar y recibir con unas proporciones al cincuenta por ciento.

Autor: Tania Martinez

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