Cambio de look virtual: ¿fantasía o realidad?




virtual look

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Cambiar de look es arriesgado, sobretodo si se pretende ser radical y pasar, por ejemplo, de una melena larga a un pelo muy corto estilo dandy. Actualmente la tecnología ofrece opciones para hacerse una idea aproximada de cómo se verá nuestra nueva imagen. No obstante, para cambiar, hay que arriesgar.

Virtual Hairstyle y Virtual Look son dos softwares diseñados por Wings Electronic Publishing que nos permiten jugar a cambiar nuestro estilo. A partir de una fotografía podemos introducir cuantos cambios nos apetezcan. Unos ojos marrones se convierten en verdes de la misma manera que una melena larga y rubia pasa a ser corta y morena. Todo a golpe de ratón y desde casa.

Sin embargo, los resultados que ofrece el cambio de look virtual no son muy aproximados a la realidad. Así lo afirman Trinidad Sánchez y Pau Alonso, especialistas de Llongueras y Cebado, respectivamente. Hace varios años, ambas empresas estudiaron la posibilidad de ofrecer el servicio a sus clientes, pero desestimaron la opción ya que los resultados obtenidos “dejaban mucho que desear”, comenta Sánchez.

Para obtener un buen resultado, el cambio de look lo deberían realizar conjuntamente un estilista y un diseñador gráfico, que puedan asesorar al cliente en todo momento. Es un proceso lento y complicado. De lo contrario el resultado es tosco: cascos de que en nada pueden favorecer nuestra imagen.

Los motivos que inducen a un cambio de look radical pueden ser de carácter psicológico o simplemente estético. Si no estamos seguros de querer modificar nuestra imagen por completo podemos ir probando pequeños cambios para ver si nos sentimos a gusto con ellos. Si es así podemos seguir adelante hasta obtener el resultado pensado inicialmente. Si por lo contrario los resultados no nos satisfacen siempre nos será más fácil volver hacia atrás. Si tenemos una melena entera y larga, antes de cortarnos el pelo a lo chico podemos pasar por un desfilado. Así veremos si nos acostumbramos a nuestra nueva imagen o no. Lo que está claro es que para cambiar, hay que arriesgar.



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