Belleza a golpe de bisturí

Hoy en día la belleza, el físico ideal de pasarela, se ha convertido casi en una imposición por parte de la sociedad. Tanto hombres como mujeres buscan el cuerpo perfecto y muchos lo hacen en las salas de quirófano de centros y clínicas de cirugía estética. Además los españoles son los europeos que más intentan comprar su belleza de esta forma.

Durante el año se llegan a realizar más de 300.000 operaciones en busca de esa nariz respingona como las actrices más famosas de Hollywood, en busca de ese abdomen que parece una tableta de chocolate, en busca de esos pechos de catálogo que hagan girarse a cualquier hombre por la calle, en busca de esa cintura de avispa para vestir con los vestidos más ajustados de las tiendas, en busca de ese rostro perfectamente liso que nos devuelve a una juventud que en nuestro DNI ya no poseemos… en definitiva en busca de cuerpos que no son los nuestros, de cuerpos deseados y que gracias al bisturí se consiguen en muchos de los casos.

La cirugía estética se ha convertido en un negocio de lo más rentable y cada año que pasa sigue aumentando la cifra de beneficios junto con el número de operaciones, que desde los años 90 han aumentando un 150% según aseguran los propios cirujanos.

Turismo de bisturí
Las españolas somos las más presumidas de la Unión Europea o, por lo menos, las más lanzadas a mejorar nuestro físico a golpe de bisturí en vez de gimnasios y dietas. Y quizás sea por este motivo que en nuestro país se está comenzando a imponer una nueva moda de viaje turístico unido a la cirugía estética. Son paquetes que ofrecen la posibilidad de viajar a algunos países de Sudamérica para realizarse una o incluso diversas operaciones de cirugía estética a la vez. Dentro de la oferta se incluye la estancia en el hotel, el avión, las visitas al país de destino y un paseo por quirófano para retocarnos.

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) ha alertado del peligro de estos servicios a causa de la falta de calidad y seguridad de algunas de estas ofertas. La SECPRE recuerda a aquellas personas que quieran someterse a una operación de cirugía estética que han de recurrir a un equipo profesional que utilice materiales aprobados por las autoridades sanitarias. Al fin y al cabo, una operación estética sigue siendo una intervención quirúrgica y por lo tanto implica riesgos que se han de paliar comprobando la profesionalidad del equipo que va a llevar a cabo la operación.

El precio de la cirugía en nuestro país podríamos decir que no se encuentra al alcance de cualquier bolsillo (aunque cada vez aparecen nuevas modalidades de pago para que hasta los más modestos pueda darse ese lujo), sin embargo, en estos países podemos operarnos a precios muchos más baratos pero a veces, ya se sabe, lo barato acaba saliendo caro.

Tumbarse en la camilla de un quirófano, pasar por las manos de un anestesista y dejarnos operar por un cirujano no es ningún juego. Hay que tener en cuenta muchos factores, informarse bien de dónde nos van a operar, de quién, de las titulaciones, de que todo sea legal, porque a veces intentamos conseguir la belleza perfecta pero el resultado no es lo que esperábamos.

La SECPRE aconseja a las personas que se quieran someter a alguna operación de este tipo que se informen sobre los riesgos y complicaciones de la intervención y de la titulación del cirujano que vaya a llevarla a cabo. Para esto, en su página web (www.secpre.org) o en su teléfono (902 40 90 60) se puede encontrar información sobre las operaciones estéticas y plásticas, así como un directorio de cirujanos cualificados que trabajan en nuestro país.

Autor: Tania Martinez

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