Armand Basi y Joaquim Verdú en Gaudí: ¡viva los estampados!

Armand Basi, con su colección Odeón, ha rendido un homenaje al “año 0” de la Modernidad. Ha vestido a la mujer con las prendas más estampadas: cuadros, rayas que tienden a ordenarse y desordenarse y dibujos inspirados en la gráfica del periodismo.

La silueta desenfadada juega con la superposición y revisiones de prendas clásicas para conseguir un aspecto urbano y dinámico con una pincelada vintage. La versión más femenina se dibuja con volúmenes más marcados y tejidos mas delicados cono el satén, georgette o un ligero tafetán de seda. Los colores escogidos para estos modelos son los verdes matizados, una amplia gama de colores cálidos cercanos al rojo, malva y naranja y una progresión de grises que desembocan en el negro.

Los colores para la colección de hombre son tres: el ciruela, el azul y el verde, que como es habitual se combinan con los grises y los negros. Armand Basi ha vestido a los hombres muy a la italiana. Con las prendas tradicionales del armario masculino ha dibujado toda la colección: camisetas con puños de camisa, camisas con forma de polo, jerseys con dibujos de sastrería y americanas con mangas de punto. La lana ha sido el material vertebrador, mezclada con poliamidas y algodones. Lanas finas y brillantes, técnicas y elásticas hasta cálidos shetlands. La lana también aparece con dibujos: espigas, patas de gallo, gales y diplomáticos.

Otro diseñador, Joaquim Verdú, ha creado una colección cuyo epicentro es una cenefa en zigzag y los estampados, tanto grabados como dibujados. Una colección muy colorista pero algo monótona. La colección consta de pantalones, faldas, vestidos… con la cenefa reina pero en distintos colores: azul, amarillo, verde, rojo, fucsia y naranja. Como detalles hay mangas y jerseys terminados de forma irregular tal como la cenefa.

Creaciones acompañadas con chaquetas, batines, mañanitas, manguitos y bufandas y cinturones tan largos que rozan el suelo. Todo decorado con un broche en forma de V. Algunos escotes peligrosos aparecían en la pasarela. También lo hacían superposiciones de pantalones y vestidos, que también pudimos ver en la colección de Armand Basi. Pero en Verdú esta composición adquiere un aire arabesco. 

Autor: Regina Cruz

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