La concursante que más juego a dado en la casa de Gran Hermano ha sido expulsada por la audiencia que no ha acabado de entender los tejemanejes que la canaria se traía ocultando a sus compañeros el secreto que toda España ya conocía. Ya la estamos viendo con sus taconazos y su garbancillo de plató en plató sacándose más pasta que la que hubiera conseguido con el premio.
La pizpireta y excesiva concursante de Gran Hermano que guardaba el secreto más grande (o más pequeño, según su propia madre) fue expulsada ayer en la gala que presentó, como siempre, la mandataria Mercedes Milá.
La audiencia consideró, con un 48,2% que tenía que ser ella la que abandonara la casa.
¿Por sus mentiras?