Alaska embajadora en el Festival de Asia

La noche de fiesta del Festival de Asia fue el viernes 7 de octubre en la sala La Paloma de la ciudad condal, con la actuación central de la peculiar y popular Alaska. El continente asiático ha renovado su cita con Barcelona y Madrid con su espectáculo cultural presentado durante este año en la semana del Festival de Asia.

Bajo el título “Alaska, the Mexican Asian Acid Queen” se presentaba la mejor embajadora y con más fans del pop electrónico nacional. Olvido Gara, más conocida por todos como Alaska, es una de las cantantes que más han marcado la época del pop español durante los años 80 y una de las artistas más polifacéticas de los últimos tiempos: cantante, presentadora, conferenciante, estudiante universitaria, actriz en algunas ocasiones… pero eso sí, siempre sin cambiar su punto de vista y su forma de entender la vida.

Salió a escena después de la actuación del grupo japonés “The Back Horn” y demostró a todo el público su cercanía al continente asiático con una sesión  especial de acid house y sonidos orientales. Una  memorable sesión de dj set en la que se mezclaba la inconfundible voz de Alaska con los sonidos más electrónicos y toques asiáticos.

Vestida totalmente de negro, con su característica melena naranja, maquillada sin discreción, con medias de rejilla y subida en un par de zapatos dorados con tacones de vértigo, así se presento ante sus espectadores en la sala La Paloma. Se colocó sus cascos, se quedó inmersa en su tabla de mezclas e hizo sonar su obra más personal.

Como Dj ha sacado a la luz su estilo más íntimo. La mejicana ha diseñado exclusivamente esta sesión para el Festival que se dividió en dos partes: la primera indujo al público hacia la paz, el sosiego y la calma interior, mientras que la segunda, mucho más agitadora, inducía al baile y al movimiento sin cesar.

Alaska ha sido una de las personalidades más influyentes en la escena musical y estética de nuestro país durante los últimos 20 años. Llegó de Méjico a principios de los años 70 y desde sus primeras andanzas en las catacumbas de la Movida Madrileña demostró que sería uno de los símbolos de la cultura pop española. La reina de la movida, la diosa de la modernidad, un icono gay, el huracán mejicano… o como queramos llamarla, brilló con luz propia en la noche asiática de La Paloma.

Autor: Tania Martinez

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