Ailanto y Jesús del Pozo trasladan la pasarela Cibeles a reinos lejanos

La Pasarela Cibeles se llenó  de toques internacionales gracias a las nuevas colecciones femeninas de Ailanto y Jesús del Pozo, quienes se han  inspirado en Rusia y Oriente para vestir a la mujer en la temporada otoño-invierno 2006.

Ailanto presentó una colección con clarísimas referencias a las Matrioshkas (muñecas tradicionales rusas), los ballets rusos y la vestimenta de los atletas de gimnasia rítmica y deportiva. Un espíritu que ha reflejado en modelos creados con vistosas sedas lavadas, algodón perchado y voile brillante de algodón, una muestra de la amplia gama de tejidos con los que ha experimentado esta marca para su nueva colección.

Una mujer envuelta de sensualidad y vestida con multitud de estampados florales. Así es la mujer del otoño-invierno de Ailanto. Una colección femenina que deja al descubierto la pierna de la mujer mediante voluptuosas faldas y vestidos teñidos de tonos marrones, beige, verde botella y azul marino. Colores que se convierten en protagonistas del invierno con discretos toques de oro, latón y rojo rosado.

Si sobre la pasarela los diseños no dejaron indiferencia fue, en parte, gracias a los cuidados detalles de la colección. La marca Ailanto propone piezas de talle alto marcado por cinturones y fajines, bolsos de tapicería y conejo coqueteando con collares y gorras.  Y sobre todo, un toque sorprendentemente masculino que contrasta con sus modelos más femeninos y sugerentes.

De la elegancia se ocupó Jesús del Pozo. Sus creaciones para el otoño-invierno llegaron para convertir a la mujer en el máximo exponente de la feminidad. Gran variedad de formas que iban desde los ecotes más pronunciados y las transparencias más sugerentes hasta los cuellos altos para plantar cara al más frío invierno. Los pantalones quedan suavemente sujetos a las caderas estilizando la figura de la mujer. Los tejidos vienen marcados por la lana y la seda mezclando, cual pareja indisoluble, los mates con los brillos. Y por la noche llegan irresistibles vestidos de raso y dupión de seda.

Unos diseños de ensueño que vienen envueltos en tonos bronce, verde jade y azul petróleo, solos o entremezclados, que harán las delicias de una mujer que en el otoño-invierno 2006 potenciará al cien por cien sus encantos femeninos.

Autor: Isabel Rey

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