A veces no se está gorda por comer mucho: Intolerancia Alimenticia

Existe la creencia errónea de que el sobrepeso y la grasa están asociados, y aunque así ocurre en la mayoría de los casos, existen otros en que el aumento de peso se debea la acumulación de líquido en los tejidos, y proviene de una reacción corporal a determinados alimentos. Es la llamada intolerancia alimenticia.

Este problema, es decir, cuando engordamos por reacción a algunos alimentos y no por exceso de ingesta, puede solucionarse ya que existen centros especializados en su tratamiento.

Estudiando a cada paciente

Primeramente, se realiza una primera consulta médica con el paciente y se le hace un estudio exhaustivo corporal, se analizan sus hábitos de vida y alimentación, y se toman sus medidas antropométricas como son el peso, talla o perímetros corporales.

De igual forma, se realiza un analizador corporal, el cual va a permitir diferenciar el grado proporcional de masa magra, masa grasa y cantidad de agua que tiene el organismo.

Mediante estos estudios se observa el aumento de líquido en los tejidos y se determina si éste puede ser debido a la existencia de cierta intolerancia a algún alimento, para lo cual se realiza posteriormente un test.

Los alimentos que nos hacen engordar, que varían en función de cada paciente y que pueden ser cualquiera de los que habitualmente tomamos, incluso vegetales, pescado o cualquier alimento hipocalórico, provocan una reacción en nuestro organismo que daña los vasos sanguíneos permitiendo un aumento del trasporte de agua desde el intestino al tejido subcutáneo, haciendo de este modo que el cuerpo esté más edematizado (hinchado). En consecuencia, se produce un aumento de talla y de peso.

El test

Con el test, basado en un análisis de sangre del paciente en ayunas, se obtiene una relación de alimentos a los que presenta intolerancia y que en función de su grado tendrían que ser eliminados de su dieta. En el Centro médico Fernández Blanco, por ejemplo, tras el test diferencian los alimentos por colores: verdes, naranjas o amarillos y rojos. Según el grado de intorlerancia.

Entonces se eliminan de la dieta el o los alimentos que contribuyan a la retención de líquidos.

Gracias a la realización del Test, y en consecuencia al establecimiento de una dieta personalizada en donde se excluyen los alimentos que éste ha detectado, el paciente consigue reducir grasa y volumen, y percibe una mejoría entre los 20 y los 60 días posteriores a haber instaurado la dieta adecuada sin los alimentos determinados.

El coste de este test suele ser, aproximadamente, de 400 euros.

Autor: Jesus del Pozo

Comparte esta noticia en

1 Comentario

  1. la gente que está gorda es porque come mal. porque come mucha grasa , no lleva una dieta saludable y encim ano hace deporte. lo demás todo tonterias

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *